lunes, 27 de julio de 2020

11 de Julio 1998

11 de Julio 1998                                                                                                   

Hoy fue otro gran día de sorpresas para mi.

Los días en la Misión son increíbles !!!

Fuimos a hacer proselitismo, y considero que tuve una experiencia exitosa.

Fuimos a un lugar llamado "La Florida", aquí en Santiago.

Nos dividimos con los hermanos voluntarios de los barrios y a mi me toco salir con un hermano llamado Jorge Riquelme, y junto con este hermano, tuve una de las experiencias mas lindas de las que tengo hasta ahora en la Misión.





Estuve cerquita de la pre cordillera.

Con el Hno Riquelme hablamos con muchas personas, entre ellas una abuelita cuidando de su nieta en la plaza.

Caimos bien a muchas otras personas, sin embargo fueron muy respetuosos en manifestarnos que "no querían saber nada" sobre nuestro mensaje ( sucede que la gente es muy religiosa por tradición, en especial la religión Católica). 

Seguimos adelante y así se nos fue yendo la mañana.

Seguimos tocando puertas con el Hno Riquelme, llegando a la última calle ( dato curioso para mi es que en esa poblacion todas las calles tenían nombre de arboles).

Vimos con el Hno una mujer cerca de los 30 años aproximadamente, con la cual nos presentamos y nos ofrecimos para ayudarle. Ella estaba pintando. Pintaba para "descargar su bronca" según nos  manifestó. Resulta que había discutido con su pareja, de hecho estaba pensando en la separación.

Pude sentir mas que nunca que el señor nos guia con su Espiritu hacia las personas necesitadas.

Esta mujer se sentía mal animicamente, nos hablaba reja de por medio ( acá en Santiago todas las casas que he visto esta enrejadas).

Se llamaba Pamela, le hablamos del Amor de Dios  y que teníamos un mensaje especial del Padre para ella. 

Sentía ardor en mi pecho.

Entonces le invite a que nos escuchara. Ella accedió y nos invito a ingresar en su hogar.

Le enseñamos con poder, amor y autoridad. Su semblante cambiaba. A mi me costo reconocerme ( hablaba con paz, amor, ternura ). Leímos párrafos del Libro de Mormón, Otro testamento de Jesucristo y le dejamos un ejemplar.

Yo pensé: "ella nos abrió su corazón y las puertas de su hogar a nosotros en función de representantes de Jesucristo que fuimos guiados hasta su hogar en el momento oportuno, (Dios permita que para cambiar su vida)"

Nos confeso que esperaba la llamada de su esposo para decirle que queria separarse. En ese momento sonó el teléfono y al atender le hablaba a su marido con mucho amor.

Asi es como el Padre nos usa como instrumentos en sus manos. El Padre es increíble !!!

Invitamos a Pamela para asistir a la capilla, invitación que acepto.

Lo mas asombroso para mi fue caminar siguiendo las indicaciones del Espíritu sin saber de antemano lo que podría suceder ni lo que íbamos a hacer.

Y asi es como ese día logramos sembrar un poco de amor en el corazón de Pamela para que ese amor del padre creciera y sea inmenso en ella. 

Que el Padre le bendiga. En un momento de la conversación le pregunte si creía en todo lo que le estaba compartiendo y ella me dijo :" si, veo verdad en sus ojos". Pienso que ella sintió el amor que tratamos de transmitirle, ese amor que nos infunde el Espíritu de Dios.


Hoy comprendí en acción que es lo que vine a hacer aquí.


Sector donde hicimos proselitismo en La Florida   




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